Parece que la crisis nos agudiza todos los sentidos y ahora peleamos más por todo aquello que nos pertenece, prueba de ello, es la cantidad de quejas recibidas por el Banco de España por parte de consumidores descontentos con las condiciones exigidas por sus bancos a la hora de llevar a cabo distintas operaciones.

El Banco Central ha visto como crecía en un 81% el número de reclamaciones presentadas sobre el comportamiento de algunas entidades financieras con sus clientes. Un total de 6.512 escritos ha recibido al respecto durante el primer semestre de este año 2009, casi el doble de los recibidos durante el mismo periodo del año 2008. Esto ha supuesto que los usuarios recuperen 2,46 millones de euros entre rectificaciones y allanamientos de las entidades financieras.
Por operaciones, el desglose sería el siguiente: del total un 32% corresponderían a incidencias relacionadas con préstamos y créditos, en lo referente a cuentas a la vista y depósitos a plazos el tanto por ciento de quejas sería del 20,6%, y para las tarjetas de crédito y débito sería de un 16,8% sobre el total.
Lo que más han reclamado los españoles, es su falta de conformidad con las condiciones que se aplican a la hora de llevar a cabo un contrato con su banco, formalización y liquidación de préstamos y créditos, así como la revisión del tipo de interés en los créditos hipotecarios a un interés variable. Sobre los depósitos lo más reclamado fue la liquidación de intereses de los contratados a un plazo determinado y los apuntes en cuenta.
Un 20% de las reclamaciones han provocado un informe del Banco de España a la entidad, un 8% no eran competencia del Banco de España, un 14% de las mismas se resolvieron por que el reclamante desistió o la entidad financiera llegó a un acuerdo con este, un 16,6% de los escritos fue trasladado a otros organismos por razón de lo demandado y un 37,6% no se pudieron tramitar por el Banco Central por defecto de forma (falta de documentación o por no haber acudido previamente el demandante al servicio de atención al cliente de la entidad demandada).